por Dra Aury Beltrán, PCC-ICF

Confiar: Esperar un resultado o una señal con firmeza, calma, seguridad y buena fe

El Coaching profesional genera una relación profesional con seguimiento que apoya para alcanzar resultados extraordinarios en la vida personal, carrera o profesión, empresa o negocios de las personas. Mediante el proceso de Coaching, el/la cliente (“Coachee”) explora y profundiza en su conocimiento, aumenta su productividad, alcanza sus metas y realiza ajustes positivos para optimizar su calidad de vida. Coaching es un arte (es creativo) y una ciencia (se puede medir el progreso).

Confiar: Certeza de que lo torcido se va a enderezar. Liberarse, soltar el control. Callar la mente.

¡Sssshhhhh! Coaching está basado en estrictos principios de ética y confidencialidad. Coaching mueve a sus clientes a través del auto descubrimiento, ideando y diseñando  nuevas alternativas y vías de calidad para trazar planes prósperos y duraderos en cualquier ámbito de su vida. Como consecuencia, se exaltan las habilidades linguísticas y de liderazgo para provecho propio y sus relaciones interpersonales.

Confiar: Pausar en reflexión y docilidad. Abrir el corazón y sentir la grandeza del Ser.

“Todo depende sel cristal con que se mira”:  cada ser es único, diferente y especial. “Soy como deseo ser”: si yo cambio, todo cambia. “Soy un ente con múltiples capacidades”: libero mi Ser de frenos y cadenas; fluyo. “Lo único constante es el cambio”: si yo cambio, todo cambia. “El cielo es el límite”: a través del Coaching podemos re-descubrirnos para elegir quiénes deseamos ser.

Confiar: Pausar, soltando las suposiciones. Aflojar, escuchar y creer en la voz interna.

El/La Coach no es consejero, consultor ni terapista, sino que acompaña a su(s) cliente(s) en un proceso de descubrimiento innovador para observar su situación actual y generar una transformación hacia las metas que quiere alcanzar, de forma cómoda y creativa para expandir sus horizontes. El/la Coach escucha, observa y pregunta, para que con interrogantes abiertos y poderosos, afloren nuevas alternativas en la mente del cliente. Con las destrezas de Coaching, el “Coachee” va diseñando caminos de vida innovadores al mirar desde afuera sus comportamientos y toma decisiones para realizar cambios.

Confiar: Soltar el ego. Saber esperar. Jamás perder la esperanza. Respetar el tiempo.

Este proceso, adaptado de acuerdo al propósito de un Programa de Coaching, puede aplicarse tanto individualmente como a grupos organizacionales para optimizar las relaciones interpersonales y atender temas de administración, comunicación, cultura corporativa, estilos de liderazgo, diversidad/inclusión y otras necesidades.

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