Restringido = limitado, pequeño, reducido, poco numeroso, circunscrito, sujeto a…

Por: Dra. Aury Beltrán, PCC-ICF

      ¿Cómo califica cuán fructíferos han sido sus diálogos durante el aislamiento social que nos ha tocado vivir en este panorama actual? Conversaciones en espacios fijos y limitados con los mismos personajes, ya sean los familiares en el hogar o los asociados de trabajo por medio remoto. ¿Cómo ha manejado la variedad de roles en el primer escenario, y la improvisación, adaptación y sentido de lejanía o despersonalización en el segundo?

      A menudo nos comunicamos mecánicamente con indiferencia, como si jugáramos “ping-pong” (tenis de  mesa), nos sumergimos en inmensos silencios tóxicos que a veces explotan en caos para ambas partes, o nos preocupamos tanto anticipándonos a posibles resultados, que abacoramos a los demás. Según Víctor Manuel Fernández, autor de libros de autoayuda y desarrollo terapéutico personal, “todos somos Uno y el diálogo es una expresión de Amor donde nos ocupamos por los demás y festejamos sus triunfos, sin envidia”.

      Disolvamos la “desconexión humana” en los centros de trabajo y en las relaciones personales: re-conectemos. Prestemos atención y demos importancia a lo que desea significar la otra persona. Escuchar es un Arte Magistral que se aprende, se cultiva y se perfecciona. Sonría y promueva la participación. ¡Soltemos la prisa! Brindemos un espacio ante las pausas y respetemos los silencios mientras la otra persona reflexiona en sus respuestas. ¿Demuestro Amor cuando me expreso?

      En mis adiestramientos y sesiones de Coaching hago hincapié en la importancia de qué tipo de preguntas utilizamos: ¿preguntas abiertas, o cerradas? Las cerradas (“sí” o “no”) casi siempre son dirigidas, no habilitan un espacio para que los demás contesten, impiden la libre expresión y no conducen a que la persona “piense”. Las abiertas por el contrario, obligan a las personas a pensar y reflexionar por sí mismas, pueden ser empoderantes y pueden llevar a la respuesta deseada hacia una meta. Es importante la forma en que se diseña la pregunta, de forma tal que motive a los demás a transformar cualquier aspecto de la vida.

      Las preguntas de empoderamiento que utilizo en los procesos de Coaching de Vida y Organizacional son abiertas y excluyen los “por qué” para no insertarse en culpas del pasado. Enfocan en el “qué, cómo, dónde, quién y cuándo” para expandir el escenario hacia más posibilidades. Son dinámicas, exploratorias y enfocadas en posibilidades y soluciones, retan constructivamente, inducen a romper bloqueos paralizantes, exaltan el conocimiento y desarrollo, disuelven resistencias y fomentan el diálogo. Conducen a “hablar”.

EJEMPLOS: ¿Qué otras alternativas tiene? ¿Qué drena su energía? ¿Qué le distrae de lograrlo? ¿Qué necesita su atención inmediata? ¿Cuál es su Plan «B»? ¿Qué le dice su intuición? ¿Qué le detiene para lograrlo? ¿Qué aprendió? ¿Qué le molesta, realmente? ¿Cómo va a celebrar su victoria?

      Como Coach, hago una analogía entre una conversación exitosa y danzar (bailar): son un acto voluntario, escuchamos con atención [la música] para llevar un ritmo, hay participación mutua activa, es un evento de equipo, la intuición es elemento clave, el movimiento corporal y los gestos dicen más que las palabras, hay un propósito y un interés en común, hay disfrute, nos mantenemos desde el presente hacia el futuro cercano para ganar-ganar y existe la meta de que todo salga bien. ¿Cómo y para qué habla mi cuerpo?

      Cada minuto es un nuevo día cuando la conversación es edificante. Se trata de discernir: hablar en positivo, motivar con las palabras, evitar juzgar y porfiar, considerar el poder de la lengua y usar el vocabulario para construir, no destruir. Transmitamos mensajes que informen, eduquen y entretengan. Y no olvidemos mantener el punto esencial en una conversación y evadir la chismografía. ¿Cómo y para qué utilizo mi voz? Hay gozo en comunicar asertivamente.

      Y finalmente, cultivemos nuestro diálogo interno como auto-respeto y respeto a los demás, colocando filtros a nuestros pensamientos antes de pronunciar palabra o contestar: ¿qué digo, cómo lo digo, para qué lo digo, cuándo lo digo, cuándo le escucho, dónde lo digo, dónde le escucho, de verdad estoy sintiendo y pensando en lo que digo, de verdad estoy sintiendo y pensando en lo que escucho?

      Para orientación sobre cualquiera de nuestros programas, puede llamarnos al (787) 364-5838 o escribirnos a coglosinfo@gmail.com.

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